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Un piloto de Iberia arrasa por lo que dijo a los pasajeros al llegar a Vigo

Hace unos años los estudios científicos vinculaban el hecho de tener una vida corta con hábitos de vida poco saludables, comportamientos de riesgo, accidentes, estrés laboral… Sin embargo, un estudio reciente ha descartado que el trabajo tenga que ser necesariamente un problema de salud, y plantea que pueda ser un componente vital para vivir más años si se está satisfecho con la labor que desempeña en él.

Por eso, resulta tan inspirador conocer a gente como el piloto de Iberia Ángel Aznárez, que es un gran ejemplo de alguien que parece amar su trabajo, y se esfuerza por hacer que los demás también disfruten de él. Aznárez sorprendió el domingo pasado a los pasajeros que viajaban entre Madrid y Vigo con un gracioso discurso en el momento del aterrizaje en el aeropuerto gallego.

Así comenzó sus palabras:

“Estamos ya en descenso al aeropuerto de Vigo. Estimamos en once minutos. El tiempo en Vigo pues no sé si les va a gustar, porque hace demasiado buen tiempo. Un día ma-ra-vi-llo-so. A lo mejor lo he dicho muy rápido y no me han entendido. Lo voy a volver repetir. El tiempo en Vigo, ma-ra-vi-llo-so. ¿La temperatura? se han pasado un poco con el calor, 30 grados en este momento. Nada más.”

Pero no se quedó ahí. “Una cosa. Ahora los pasajeros que están a la derecha es que se van a inflar a ver cosas. Bueno, van a ver toda la ría, el puente de Rande y al fondo las Islas Cíes“, aseguró.

“¿Saben ustedes como Tolomeo apodó a las Islas Cíes? Bueno, Tolomeo era un geógrafo y astrónomo del S.II, bueno hace ya un montón. Nació en Egipto y trabajaba en la famosa biblioteca de Alejandría. Bueno, pues apodó a las Islas Cíes, Islas de los Dioses. ¿No iba muy descaminado la verdad? ¡Muchas gracias!”

Aznárez ya había dado de qué hablar en 2013, cuando por lo visto desvió un vuelo entre Madrid y A Coruña… para que los ocupantes del avión pudiesen gozar de las vistas de la muralla de Lugo.

Aunque Aznárez destaca por su verborrea, es habitual en sus discursos ese “ma-ra-vi-llo-so” tan suyo.

En otro viaje, recitó uno de los pasajes de la película Robin y Marian: “Te amo más que a los niños, más que a los campos que planté con mis manos, más que la plegaria de la mañana, más que a la paz, más que a la alegría, más que al amor, más que a la vida entera… Te amo más que a Dios“.

¡Ahí es nada!

¿Qué os parece a vosotros? Contádnoslo en los comentarios.

Fuente: elegímaldía