Web
Analytics

Toda la verdad sobre la noticia de que la UE quiere prohibir los Doner Kebab

En los últimos años, los kebabs se han convertido en uno de los máximos competidores de las hamburguesas y pizzas de nuestro país cuando pedimos comida a domicilio en una reunión de amigos, o cuando después de bebernos hasta el agua de los floreros –yo te maldigo, garrafón– necesitamos calmar el estómago.

El kebab es una brocheta en la cual se ensartan alternativamente dados grandes de carne –ternera, pollo– y grasa de cordero, trozos de pimientos, cebollas y tomates, condimentados con abundantes especias y asados al grill; es un plato de la cocina turca. Este delicioso manjar se suele servir rociado con jugo de limón y acompañado de arroz.

Todo muy rico, qué duda cabe. Pero querido amigo que, como yo, eres un fan del kebab a las tres de la mañana, tengo muy malas noticias para ti: la Unión Europea ha emprendido una guerra contra el fosfato, uno de los más habituales (e importantes) adictivos en los productos de comida rápida.

En la carne procesada su presencia era algo normal hasta ahora, no solo porque protege su sabor sino por su capacidad para retener el agua y elevar el peso de las piezas. En el caso del kebab, como la carne se coloca de forma vertical, es aún más valorada esa virtud de los fosfatos para evitar que el agua se escape.

Pero tranquilidad, no salgamos todavía a la calle a quemar contenedores. La legislación europea ya no permitía como norma general recurrir a este aditivo en las preparaciones de carne, aunque cada vez se utilizan más –como era el caso de la carne de kebab– porque se cuelan como excepciones a la normativa general. La Autoridad Europea de Salud Alimentaria tiene previsto reevaluar la seguridad de los fosfatos en los aditivos alimentarios antes del 31 de diciembre y dar una respuesta definitiva.

Resumiendo y para que quede un poco más claro: ¿Se van a prohibir los kebabs? No. La Unión Europea va a controlar más en serio –y no va a permitir excepciones– el uso de los fosfatos, que según apuntan muchos médicos, son los grandes enemigos del corazón y los riñones. ¿Pueden sobrevivir los establecimientos de Doner Kebab sin el uso de estos adictivos? Pues aquí nace la duda, porque el fosfato, a diferencia de hamburguesas y otros tipos de carne, sí es el principal adictivo de este producto de origen turco. Veremos qué sucede.