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Rubén Ochandiano cuenta por qué se perdió las orgías de ‘Física o Química’… y muchas otras cosas

A Rubén Ochandiano, nacido en Madrid en 1980, después de papeles episódicos en series como Médico de familia o Periodistas, le llegó su gran oportunidad de interpretar un papel fijo en la serie juvenil Al salir de clase. Él acabó abandonando para dedicarse al cine —aunque años más tarde volvería a ser unos de los protagonistas de otra serie, Vientos de agua.

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Su primera aparición en cine fue en la película de Icíar Bollaín Flores de otro mundo, ganadora de la Semana de la Prensa en el festival de Cannes de 1999. Entre sus títulos posteriores destacan películas como El corazón del guerrero, de Daniel Monzón, Asfalto y Guerreros, de Daniel Calparsoro, o el debut como director de José Corbacho junto a Juan Cruz en Tapas.

A lo largo de su carrera ha trabajado a las órdenes de directores de gran relevancia como con Pedro Almodóvar en Los abrazos rotos, Steven Soderbergh en Che, Alejandro González Iñárritu en Biutiful o Gabriele Salvatores en Amnesia.

También se le ha podido ver sobre las tablas en espectáculos teatrales como Los verdes campos del Edén, bajo la dirección de Antonio Mercero, o dirigiendo obras teatrales como La gaviota de Antón Chéjov.

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Ha recibido numerosos premios por su trabajo. Su papel de Sebas en Silencio roto, de Montxo Armendáriz, le valió una nominación al Premio Goya al mejor actor revelación. Dirigió un cortometraje llamado El paraíso, por el que ha cosechado numerosos premios en diversos festivales internacionales, y ha escrito la novela Historia de amor sin título, publicada en octubre de 2012.

Pero nuestro protagonista tiene una espinita clavada… se perdió aquella explosión de fama adolescente con Al salir de clase. “Mientras mis compañeros repasaban cuántas portadas de la Superpop atesoraban, yo fantaseaba con trabajar con Kusturica. Así es como renuncié a ser un ídolo de masas adolescente“, es su introducción a un artículo que ha publicado Vanity Fair en el que cuenta todo lo que se perdió en aquella época de su vida por querer “ser guay“.

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Por ejemplo, en referencia a aquellos polémicos comentarios de Úrsula Corberó sobre unas supuestas orgías del elenco de la serie, esto es lo que tiene que decir Ochandiano:

“Me viene a la cabeza el ya popular tuit publicado –y retuiteado hasta la saciedad– por Úrsula Corberó hace unas semanas en el que refería una serie de encuentros orgiásticos entre los querubines de Física o Química, hermana pequeña de ASDC. El tuit en cuestión resultó ser un malentendido o una cyberbromi entre los chiquillos. Chiste o no, se me antoja más que probable que algo de eso ocurriera en realidad. Tanto en la serie protagonizada por Úrsula, como en aquella de la que yo formé parte.

Solo repasemos la ecuación: hormonas revolucionadas + belleza + éxito. ¡BOOM!

Sin embargo, insisto, yo me lo perdí. Y, ojo, no crean que yo no me encamé con tres o cuatro de mis compañeros/as de reparto. No me refiero a eso. Tampoco digo que todos mis colegas me cayeran simpáticos, ni todo lo contrario…”

Pero, ¿qué es lo que llevó a nuestro protagonista a dejar de lado el glamour de los ídolos de adolescentes?

“Obviamente, yo deseaba ser una estrella. ¿Cómo no? ¡Era actor y tenía diecisiete años! Pero me parecía más conveniente negarme, airado, un deseo tan prosaico. Porque aquello no era interesante. Porque no era procedente. Porque no era del método. Porque eso no era lo que se esperaba de un verdadero actor.

Y me lo perdí.

Porque yo, amigos, yo quería ser súper guay.”

Eso sí, promete enmendarse y participar en los festejos del aniversario de la mítica serie —incluso ir al programa de la Campos si tiene que hacerlo.

¿Qué os parece a vosotros? Contádnoslo en los comentarios.

Os dejamos con el último fail de Úrsula Corberó: dijo esta guarrerida en la tele… ¡y en pleno horario infantil!

Vía Elegí mal día.