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Pepa Bueno solo necesita un sencillo y elegante comentario sobre el asesinato de Diana Quer para remover conciencias

El pasado 31 de diciembre la Guardia Civil localizaba el cadáver de Diana Quer, la joven madrileña desaparecida en agosto de 2016, después de que “El Chicle” confesara el crimen. Según informaban fuentes policiales, el acusado señaló a los agentes el lugar donde abandonó el cuerpo, en los alrededores de su casa en la parroquia de Rianxo.

Por su parte, la Guardia Civil puso en libertad la mujer de Abuín Gey después de que cambiara por la tarde su versión sobre la noche en la que desapareció Diana: durante las pesquisas iniciales aseguró que la noche de la desaparición estuvo con su marido, pero después de la detención de su marido manifestó que éste no estuvo en casa esa noche, sino que había salido y ella no le acompañó. 

La confesión de ‘El Chicle‘ sitúa la desaparición y asesinato de Diana Quer como otro caso más de violencia machista en nuestro país, un caso que ha conmovido a los usuarios de las redes sociales. Muchos son los que han pedido la vuelta de la pena capital para este tipo de delitos, y no se entiende que un hombre que ya tenía antecedes de abusos sexuales –su cuñada le acusó de haberla violado, aunque finalmente fue absuelto– siguiera en libertad siendo uno de los principales sospechosos. 

Entre la multitud de comentarios y reflexiones que se han publicado en Internet al conocerse esta desgraciada noticia, hemos destacado el de Pepa Bueno por todo lo que resume en muy pocas palabras. La periodista escribía “Si no te resistes, te ponen un detective para ver “qué vida llevas”. Qué dolor Diana” en su perfil de Twitter después de conocerse que el malnacido de ‘El Chicle’ había confesado a los agentes de la benemérita que intentó violar a Diana y que, ante su resistencia, la estranguló.

El mensaje de Pepa Bueno es una clara alusión al juicio de ‘La Manada’ –que se celebró entre noviembre y diciembre del año pasado– y donde los abogados de los cinco acusados por la violación de una joven de 18 años en las fiestas de San Fermín pusieron a la víctima un detective privado para demostrar que “después de la supuesta agresión sexual ésta hizo una vida normal”.