Web
Analytics

Llegó el pollo y se montó el pollo

Lunes. Suena el despertador. Te levantas. Vas a trabajar. Vuelves a casa. Enciendes la tele. Te acuestas. Y así durante cinco días sin contar los fines de semana, en los que te aburres como un caracol en un espejo. La rutina es parte de tu día a día, y pasan las horas sin que nada ni nadie lo cambie. Tus amigos están igual, y las vacaciones sólo son un par de semanas en otra ciudad, pero con los mismos hábitos.

¿Te suena lo que te estoy contando? Mi vida era así hasta hace poco. Si has visto a Bill Murray en ‘Atrapado en el tiempo’ ya sabes de lo que hablo: un eterno día de la marmota en lo que todo sucede de forma repetida una y otra vez… Hasta que conocí a POLLO. ¿Qué quién es POLLO? POLLO es un pollo amarillo de dos metros que baila reggaeton. Podríamos decir que POLLO es el primer pollo reggatonero de la historia. Cuando conocí a POLLO cambió mi vida.

Un día antes del trabajo, harto de todo y de todos, me senté en la mesa de una cafetería para desayunar cuando me ofrecieron unas nuevas galletas PiCK UP!, entonces alguien se sentó a mi lado.

-“Chico oye chico, la vida no es ni mejor mi peor, simplemente es cómo tú la veas, chico”. La voz venía de un pollo amarillo de dos metros que pedía un zumo de limón y que sonreía a la camarera.

-“¿Qué… eres?” acerté a decir.

-“Chico soy POLLO, chico, el primer pollo reggatonero de la historia chico”.

¿Me estaba volviendo loco con tanto trabajo y tanta rutina…? Pero estaba AHÍ, un pollo de dos metros amarillo que se proclamaba como el primer pollo reggatonero de la historia.

-“Chico, si sigues lamentándote por tu vida me voy a poner a llorar, y yo nunca lloro chico”. Yo seguía buscando algo a alguien que me dijera que un pollo no me podía estar hablando, pero en esa cafetería todo el mundo conocía a POLLO.

-”Mira, tú no existes y sólo estás en mi cabeza” dije mientras me levantaba de la silla.

-”Chico quieto ahí, tú no te vas hasta que te bailes un reggaeton conmigo chico”.

Las palabras del pollo amarillo de dos metros sonaban con mucha fuerza, y aunque intenté resistirme, no pude. En unos segundos se apagaron las luces, una bola de espejos salió del techo y me vi ¿bailando? en el centro de la pista con un pollo reggatonero de dos metros.

-”Chico vamos chico, el momento es ahora chico” me sonreía POLLO, moviendo sus plumas amarillas al ritmo de la música.

-”Yo… no sé bailar” le respondí, pero de dentro de mi cuerpo brotaba un sentimiento de dejarme llevar y disfrutar del momento. ¿Era esto que sentía gracias a POLLO? ¿Me lo estaba pasando bien por primera vez en mucho tiempo?

-”Chico, pasarlo bien sólo depende de ti, baila como sea sin importar lo que digan, pero hazlo AHORA chico”.

Las palabras de POLLO retumbaban en mi cabeza: “Hazlo sin importar lo que digan” ahí estaba el secreto. Hacerlo ahora. Pasarlo bien ahora. Escapar de la rutina. Y que no te importe la opinión de los demás. Mientras le daba vueltas, me di cuenta de que estaba bailando como nunca antes lo había hecho, y que POLLO me miraba desde una cabina de DJ que allí apareció con el pulgar levantado.

-”Chico bravo, sabia que llevabas a un fiestero reggatonero dentro chico”

Desde entonces ha habido muchas noches de diversión con mi amigo POLLO, el pollo amarillo de dos metros que me descubrió que el secreto para disfrutar de la vida es hacer cosas ahora, y no caer nunca en la rutina de los demás.

Post patrocinado.