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Le dan calabazas, y se venga enumerando todos los defectos de su cita de ‘First Dates’

En First Dates últimamente no dejan de superarse: en las últimas semanas hemos sido testigos de cómo un pretendiente se quedó en shock y casi sin habla al ver el físico de su cita… o de la mujer que se escondió en el baño de First Dates para llorar durante su cita, hasta que Lidia la puso en su sitio.

Parece que el programa mantiene intacta su capacidad de sorprender… lo normal cuando se trata de un programa con esa audiencia y con ese seguimiento en las redes sociales. Lo mejor de todo es que gracias al programa, estamos aprendiendo un montón sobre cómo ligar en este mundo moderno.

Pero lo que mucha gente se pregunta cuando ve el programa —especialmente cuando somos testigos de citas en las que se intenta arrejuntar a una pepera con un podemita—, es qué criterio siguen para emparejar a sus participantes.

Algo así debieron pensar Anya y Lucas, una mexicana y un argentino residentes en Barcelona que protagonizaron una cita desastrosa. Aunque parecían tener cosas en común durante la cena, cuando llegó el momento de la decisión final y revelaron sin tapujos sus impresiones fuimos testigos de un final de traca.

Y es que en el momento de revelar si se daban la oportunidad de una segunda cita, Anya se despachó a gusto expresando con total sinceridad lo que pensaba de Lucas.

A pesar de que empezó diciendo que le gustaba su pretendiente, para sorpresa de todos acto seguido comenzó a enumerar los defectos que le veía. Para llegar a la conclusión de que en realidad no, no le gustaba:

“Ni las gafas, ni la estatura… No he sentido la chispa.”

Lucas aguantó el chaparrón pero en realidad estaba preparando su venganza. Y cuando le preguntaron si tendría una segunda cita, no se pudo contener:

“No. Porque es muy superficial, desde el principio de la cita.”

Con un enfado visible, Lucas le dijo a Anya que sólo le “importa el físico. Desde el principio no te he gustado y entonces has puesto un candado que ha sido imposible de romperlo”.

Ella intentó negarlo, pero ya era tarde. Y en el momento de despedirse, Lucas se permitió otro desplante mientras se besaban en la mejilla.

“Ale, hasta luego, suerte con tu príncipe azul alemán”, le espetó en refería a un antiguo novio alemán del que la chica le había hablado durante la cena. Algo que, por lo visto, había molestado al joven.

Así lo vivieron en las redes:

https://twitter.com/luis_law/status/963522995783380992

https://twitter.com/noeliaescudero/status/963523740377210882

¿Qué os parece a vosotros? Contádnoslo en los comentarios.

Fuente: elegímaldía