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La carta de una madre a una mujer que regañó a su hijo y que se ha convertido en un fenómeno viral en las redes.

Una post escrito en Facebook por la madre de un niño y dirigida a una mujer que regañó al pequeño en unos columpios del parque se ha convertido en un fenómeno viral en las redes sociales, siendo compartida por más de 300.000 personas. 

Karen Albert se encontraba con su pequeño en dicho parque, y cuando atendía a otro niño que no paraba de llorar, una desconocida llamó la atención a su hijo. Y esta fue la respuesta de Karen en Facebook. 

Estimada desconocida que le llamó  la atención a mi hijo hoy en el parque infantil:

Bla, bla bla, déjame ir directamente al grano. ¿Así que hoy tu hija quería jugar en las barras de mono? Muy bien, lo entiendo. Resulta que mi hijo también quería jugar en las barras. Así de sencillo. Pero como tu hija no tiene mucha experiencia trepando estas las barras y tarda una eternidad, a veces se asusta y se detiene justo a la mitad, mi hijo no tuvo más remedio que adelantarla y le dio un pequeño empujón. Ella se cayó y empezó a llorar.  Puf, muy bien.

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Antes de continuar, solo quiero decir sí. Sé que tenía que haber estado allí cuando sucedió todo esto, pero desafortunadamente me encontraba en el otro lado del parque infantil ayudando al hijo de mi amiga, que estaba llorando. Así que no, yo no estaba allí, pero ¿eso te da el derecho de regañar a mi hijo? ¿eso te da el derecho de hablarle duramente y a decirle que no juegue más en las barras? ¿Eso te da derecho a actuar como si tú fueras la persona encargada de cuidarlo, cuando en realidad es MI hijo?

Mmmmh, sí. SÍ TE DA EL DERECHO.

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Hoy no tuve la oportunidad de decírtelo, pero GRACIAS . Ya que si mi hijo actúa como un malandrín y por cualquier razón yo no estoy ahí, tienes el permiso de decirle que deje de hacerlo. No estoy diciendo que tienes el derecho de tocarlo de ningún modo o de gritarle de forma histérica (solo yo puedo permitírmelo), pero por favor, siéntete libre de decirle que deje de portarse como un rufián si no espera su turno para subir a las barras de mono. O si está subiendo la pendiente del tobogán a pie. O si está lanzando trozos de madera. O si está diciendo malas palabras. O si está hostigando a alguien. O si está haciendo algo que no debería y que molesta a otras personas.

Porque incluso si tú no eres su madre, eres una mujer adulta. Esto significa que eres más sensata que él . Y sí, sé que probablemente hay muchos malandrines allá afuera, que se pondrían furiosos si un desconocido regaña a sus hijos, pero yo no.

Se dice que hace falta un pueblo para educar a un niño. Y puede que nuestro pueblo sea hoy en día mayor y estemos más separados unos de otros. Quizás ya no durmamos en chozas adyacentes ni viajemos en carretas ni nos reunamos alrededor del fuego por la noche; y ni siquiera nos conocemos los unos a los otros, pero sí que podemos elegir ser un pueblo o no. Y yo elijo pertenecer a un pueblo.

Me disculpo por no haber estado ahí para hacer mi trabajo, así que gracias por ayudarme a hacerlo.

Sinceramente,

La mamá de “ese” niño.