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La cagada de Christian Gálvez con un concursante se convierte en el mayor error de la historia de ‘Pasapalabra’

Imagina la situación: estás dándolo todo en el rosco final de Pasapalabra. Tu rival sólo te adelanta con un acierto, y estás seguro de que conoces la respuesta de la última letra que te queda. La dices sobre la bocina, ¡y aciertas! Muy bien hecho, estamos orgullosos de ti, campeón, has empatado. Pero espera un segundo, ¿por qué Christian Gálvez pone esa cara? ¿Le duele el estómago? ¿O será una muela?

Pues ni uno ni otro. Resulta que el bueno de Christian se ha columpiado dándote por buena tu última respuesta, y te habías equivocado. Ohhhh. Tu gozo en un pozo.

Esto parece el argumento de una mala pesadilla, pero es tan real como la vida misma. El pasado uno de enero, José Manuel y Susana se batían el cobre en el rosco final de Pasapalabra como dos auténticos jabatos. Estaban los dos muy igualados, 23 a 22 aciertos. La tensión se respiraba en el plató, cuando Susana respondía a su última letra, la j, y Gálvez la daba por buena. ¡Empate a 23! 

Pero después de unos segundos que, suponemos, se hicieron eternos para la concursante, el presentador del programa de Telecinco le devolvía de un mazazo a la dura realidad: “Lo siento, Susana, pero no lo podemos dar por válido”. 

Está claro que todo el mundo tiene derecho a equivocarse, los presentadores no son robots –por ahora–,  pero estamos seguros que Susana va a tardar mucho tiempo en olvidar el fallito de Christian.