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El descomunal cabreo tras llevarse el hachazo de la historia de “First Dates”

El amor es lo que tiene, hay veces que sin esperarlo acabas del brazo del hombre o la mujer de tus sueños, y en otras ocasiones lo que parecía que estaba más que hecho acaba con un “te quiero como amigo/a” y tú comiendo alitas de pollo en la cocina, en calzoncillos (o bragas), y con las luces apagadas. Unas veces se gana y otras (muchas más) se pierde. Y hay veces que ni siquiera Carlos “Cupido” Sobera y su restaurante del amor te pueden ayudar. Fíjate si es difícil la cosa. 

En el First Dates de ayer miércoles se conocieron Rubén y Genesis, una pareja de guapos jóvenes que, a primera vista, parecían hechos el uno para el otro. Pero Genesis se puso un pelín “pesada” con su pareja de cena, piropeando su cara, su personalidad e incluso su trasero, algo que no hizo sentir muy cómodo a Rubén. 

La chica seguía erre que erre con sus preguntas, y la siguiente fue qué había pensado cuando la había visto, y si hubiera preferido otra persona. Después de unos segundos que parecieron meses, Rubén dijo que “para qué iba a querer estar con otra persona” y que le gustaba el lunar que tenía debajo de la nariz. ¿Un poco forzado? Un poco forzado todo.

Cuando llegó el momento clave de la velada, Genesis dijo que por supuesto quería una segunda cita con Rubén, pero él no lo tenía tan claro y dijo que “me lo he pasado muy bien con ella”  pero “no tendría una segunda cita. Me gustan rubias”. La excusa regular.

Finalmente, la chica se enfadó (bastante) con la decisión de Rubén y le recriminó a su ex pretendiente que le había engañado diciéndole que le gustaba su lunar, y que a ella nunca le habían dicho que no: “nunca me han rechazado”. Pues nada, muchacha, siempre hay una primera vez para todo en esta vida.