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Denuncian que ‘First Dates’ es un montaje al reconocer a una concursante

En First Dates últimamente no dejan de superarse: en las últimas semanas hemos sido testigos de las críticas al camarero Matías Roure por su inapropiado comentario a una joven que acudía al programa a buscar su primer novio… o de la joven que confesó que quería ser Guardia Civil, pero cometió un error imperdonable para la audiencia del dating show de Cuatro.

Parece que el programa mantiene intacta su capacidad de sorprender… lo normal cuando se trata de un programa con esa audiencia y con ese seguimiento en las redes sociales. Lo mejor de todo es que gracias al programa, estamos aprendiendo un montón sobre cómo ligar en este mundo moderno.

Pero lo que mucha gente se pregunta cuando ve el programa —especialmente cuando somos testigos de citas en las que se intenta arrejuntar a una pepera con un podemita—, es qué criterio siguen para emparejar a sus participantes.

Aunque recientemente salió a la luz un extenso cuestionario que utiliza el programa para determinar si los aspirantes son aptos para participar en el programa, y que además les ayuda a decidir quién podría ser su media naranja, las dudas sobre la veracidad de las citas siempre han estado presentes.

Está claro que un programa de tanto éxito siempre va a generar suspicacias: ocurrió durante la cita de Alexandra e Ibra, en la que hubo tan buena química que acabaron juntos en el reservado, donde la chica mostró sus habilidades profesionales como gogó, sorprendiendo a su pretendiente con un sugerente y sexy baile.

Alexia de hecho se presentó contando que, por culpa de su trabajo, tenía problemas para encontrar el amor. “Soy adicta al gimnasio y a la tinta. Llevo el pelo rosa porque me encanta el color rosa, amo el rosa y a Hello Kitty”, dijo.

La cosa no quedó en el bailecito, ya que también tuvieron tiempo para darse lecciones sobre cómo besar en el cuello: cuando lo intentó Ibra, ella le dijo que era demasiado brusco y le mostró como se hacía:

“Pues si que sabes, sí”, dijo un atónito Ibra.

Tan bien iba a la cita que nadie esperaba el resultado: al llegar el momento de la decisión final, Alexandra dijo que sí… pero Ibra reaccionó de una manera inesperada:

“Yo no quiero tener una segunda cita. Eres una chica muy maja, pero demasiado liberal.”

¡Y tanto que sí! En las redes sociales un tuitero anónimo hizo una sorprendente revelación: Alexia en realidad era una mujer casada, y vivía con su marido en Cádiz. ¿Y cómo sabía todo esto? Porque además de su vecino, también fue su compañero de colegio:

 

Fuente: elegímaldía