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20 ocasiones en las que los envases de los productos nos tomaron el pelo a saco

Que en numerosas ocasiones la publicidad de ciertos productos consigue cautivarnos con sus espectaculares imágenes, no es ningún secreto. Y es que, cuando los publicistas hacen su trabajo, eso es precisamente lo que buscan: que nos sintamos irremediablemente atraídos por el producto. Todos y cada uno de los detalles están minuciosamente estudiados, incluyendo la luz, el ángulo de los planos, los colores, etc.

Pero hay veces que la diferencia entre las expectativas y la realidad es demasiada, y podemos hablar de engaño puro y duro. Como cuando nos dijeron que si recibíamos una buena educación y trabajábamos duro, tendríamos éxito, ¿os acordáis de esa mentira?

Compartimos con vosotros algunas ocasiones en las que la publicidad se pasó de engañosa: los rellenos son inexistentes, o el tamaño es mucho menor del que nos había creer o… bueno, mejor lo véis:

1. Chocolate relleno de… ¡seis!… arándanos:

2. Conejito de Pascua disfrazado:

publicidad-enganosa-expectativas-contra-realidad (17)

3. “Mi perro“…:

4. Pan relleno de bayas, bueno, de ¡una! baya, para ser concretos:

5. El tamaño importa:

7. Al menos podrían haber puesto algún champiñón. Para disimular…:

8. ¡Igualito que en la foto!:

9. Globos alienígenas, ¡qué miedo!:

10. ¿Trozos de brócoli? O más bien… ¿tallos de brócoli?:

11. Qué manía le tienen al brócoli…:

12. Piscina de bolas… ¡pero tú pones las bolas!:

13. En el paquete pone que son dos cucharadas de pasas en el paquete, ¡dos!:

14. Y a esto lo llaman filete…:

15. ¿Soy yo o estas fresas están un poco azules?:

16. Helado de Bob Esponja moribundo:

17. Eh, al menos en este caso cabe el niño dentro:

18. Con una pizca de orégano…:

19. Bollos rellenos… ¡de chocolate invisible!:

20. Silla “de bolsillo“:

Vía Elegí mal día.